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Cáncer pulmonar

El cáncer de pulmón generalmente se forma en el tejido de las células que recubren los conductos de aire en los pulmones. Los dos tipos principales son el cáncer pulmonar de células pequeñas (normalmente presente en los fumadores de cigarrillos) y el cáncer pulmonar de células no pequeñas, que tiende a crecer más lentamente y tarda más tiempo en extenderse más allá de los pulmones.

Su doctor podría llevar a cabo un examen físico, una tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés) o una citología de esputo para ayudar a diagnosticar su condición. Si se detecta cáncer, su doctor también podría ordenar una TAC de pulmón, una RMN del tórax, una broncoscopia, o una exploración por PET para determinar la extensión del cáncer. Se puede realizar una biopsia con aguja del pulmón para confirmar el diagnóstico de cáncer. Las opciones de tratamiento dependen de la extensión de la enfermedad e incluyen la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, o una combinación de ambas.

En qué consiste el cáncer pulmonar

El cáncer pulmonar se forma en los tejidos del pulmón, generalmente en las células que recubren los conductos de aire.

El cáncer pulmonar es la causa principal de muertes por cáncer en los Estados Unidos y en todo el mundo. Aproximadamente el 85 por ciento de los tumores de pulmón ocurren en fumadores o ex fumadores de cigarrillos. Se calcula que hay más de 94 millones de fumadores y ex fumadores en los Estados Unidos, muchos de los cuales tienen un alto riesgo de desarrollar la enfermedad.

Además del hecho de fumar cigarrillos, otros factores de riesgo para el cáncer de pulmón pueden incluir:

  • la edad
  • la exposición secundaria o pasiva al humo del cigarrillo
  • la exposición a asbestos o al gas radón
  • la genética
  • antecedentes de enfermedad pulmonar, como ser la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD, por sus siglás en inglés)

Los síntomas típicos del cáncer pulmonar dependen de la ubicación y extensión del cáncer, pero pueden incluir:

  • falta de aliento
  • dolor de pecho
  • tos crónica
  • tos con sangre
  • dolor crónico del hombro
  • ronquera en la voz
  • dificultad para tragar
  • pérdida de peso sin explicación
  • cambios abruptos de humor
  • depresión
  • fatiga
  • dolor de huesos fuera de lo ordinario

En algunos casos de cáncer pulmonar en etapas tempranas no se observan síntomas, y generalmente se descubre el cáncer mientras se hacen estudios por imágenes debido a otras razones. Si el cáncer pulmonar se ha diseminado a otras áreas del cuerpo, también se podría experimentar una visión borrosa, dolores de cabeza y síntomas de derrame cerebral.

Existen dos tipos principales de cáncer pulmonar, cada uno de los cuales tiene un aspecto microscópico diferente:

  • El cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC, por sus siglas en inglés), también conocido como cáncer de células de avena, se presenta generalmente en las personas que fuman y en ex fumadores. Si bien el SCLC es el tipo menos común de cáncer pulmonar, es un tumor más agresivo que tiene más probabilidades de diseminarse a otras partes del cuerpo.
  • El cáncer pulmonar de células no pequeñas (NSCLC) tiende a tener un crecimiento más lento y demora más en diseminarse más allá del pulmón.

Forma en que se evalúa el cáncer pulmonar

Su médico de cabecera comenzará preguntándole acerca de su historia clínica, factores de riesgo y síntomas. También se le realizará a un examen físico.

Antes de que siquiera aparezcan síntomas de la enfermedad, muchos pacientes se someten regularmente a exámenes de detección temprana en los que se pueden llegar a realizar uno o más de los siguientes exámenes por imágenes:

  • Tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por su siglas en inglés): la exploración por TC combina un equipo especial de rayos X con computadoras sofisticadas para producir múltiples imágenes transversales o fotografías del interior del cuerpo. La LDCT produce imágenes de calidad suficiente que pueden detectar muchas enfermedades y anomalías pulmonares usando hasta un 90 por ciento menos de radiación ionizante que una exploración por TC del tórax convencional.
  • Radiografía de tórax: un examen por rayos X le permitirá al médico ver sus pulmones, su corazón y sus vasos sanguíneos, y por lo general es el primer examen por imágenes que se realiza cuando se observan síntomas de cáncer pulmonar. El examen médico no invasivo proporciona vistas desde atrás hacia adelante, como así también de costado.
  • Citología de esputo: esta prueba de diagnóstico examina una muestra de esputo (moco que se escupe) bajo un microscopio para determinar si hay células anormales.

Otros exámenes por imágenes que se pueden realizar para evaluar la extensión del cáncer pulmonar incluyen:

  • TC de los pulmones: se podría realizar una exploración por TC del tórax para ver detalles finos dentro de los pulmones y detectar tumores que podrían ser más difíciles de observar en una radiografia de rutina. También se utiliza para realizar una evaluación detallada de las anormalidades que son detectadas, pero no son completamente evaluadas, con la LDCT. TC es el examen por imágenes más importante en la evaluación del cáncer pulmonar.
  • Exploración por PET/TC: esta es una prueba que utiliza ambas, la PET y la TC, y una pequeña cantidad de material radioactivo (fluorodeoxiglucosa o FDG), para ayudar a determinar la extensión del cáncer pulmonar luego del diagnóstico, y para evaluar el cáncer pulmonar luego del tratamiento.
  • RMN del tórax: la RMN del tórax no es muy común en el cáncer pulmonar. Proporciona imágenes detalladas del mediastino, de la pared del pecho, de la pleura, del corazón y de los vasos sanguíneos. Puede evaluar características de los tumores, incluyendo el cáncer de pulmón o de otros tejidos, que no son evaluadas completamente con otras modalidades de toma de imágenes (típicamente la TC) o cuando hay contraindicaciones para el uso de exámenes por imágenes estándares.
  • Broncoscopia: una inspección visual del interior de las vías respiratorias (tráquea y el árbol bronquial) de los pulmones, usando un tubo rígido o flexible.

Si usando estos exámenes un área sospechosa resulta ser beninga, entonces podrían no requerirse más estudios. Su médico podría querer revisar el área durante visitas futuras para verificar si el tumor ha cambiado, crecido o desaparecido.

Si estos exámenes sugieren que las células anormales en cuestión corresponden a un cáncer pulmonar, podría ser necesario hacer una biopsia. Una biopsia de pulmón es la extracción de tejido pulmonar para examinarlo en busca de la presencia de células anormales. Las biopsias se realizan de diferentes formas. Algunas biopsias consisten en la extracción de una pequeña cantidad de tejido con una aguja, mientras que otras consisten en la extirpación quirúrgica de la totalidad del bulto o nódulo que se considera sospechoso.

A menudo, se extirpa el tejido insertando una aguja a través de la piel hacia el área de la anormalidad, un procedimiento llamado biopsia por aguja del pulmón. Este procedimiento consiste en la extirpación de varias muestras pequeñas de su pulmón(es) y es extremadamente seguro y efectivo.

Forma en que se trata el cáncer pulmonar

Aproximadamente un tercio de los pacientes con cáncer pulmonar son diagnosticados con una enfermedad localizada que puede ser tratada con resección quirúrgica o, si el paciente no es un candidato para la resección quirúrgica, con radioterapia definitiva. Otro tercio de los pacientes presentan una enfermedad que ya se ha diseminado a los ganglios linfáticos. En esos casos, se usa la radioterapia junto con la quimioterapia, y ocasionalmente se realiza una cirugía. El tercio restante de los pacientes podrían tener tumores que ya se han diseminado a otras partes del cuerpo a través del torrente sanguíneo, y se los trata generalmente con quimioterapia y, a veces, con radioterapia para aliviar los síntomas.

Es importante elegir un plan de tratamiento general que sea adecuado y personalizado para cada paciente. Luego del diagnóstico, el planeamiento del tratamiento para el cáncer de pulmón generalmente incluye consultas con médicos especilizados en diferentes áreas tales como radiología diagnóstica, cirugía, radioncología y oncología médica. El tipo de tratamiento elegido determina cuál de estos médicos tratará al paciente.

  • La cirugía consiste de la extirpación del tumor y una cantidad variable del tejido circundante del pulmón. Es el tratamiento primario para pacientes con cáncer en etapas tempranas que se encuentran en buen estado de salud general. El objetivo de la cirugía es eliminar completamente todas las células tumorales y de esa forma lograr la cura. Los cánceres pulmonares tienden a desarrollarse en algunos fumadores de más de 50 años de edad que generalmente tienen otras enfermedades pulmonares o condiciones médicas serias que magnifican el riesgo de una cirugía. La extensión de la operación queda determinada por la ubicación y el tamaño del tumor de pulmón. En el caso de ciertos pacientes seleccionados adecuadamente se podría recomendar la toracotomía abierta o cirugía torácica asistida por video, que es menos invasiva con incisiones más pequeñas.
  • La lobectomía, la extirpación de un lóbulo entero del pulmón, es un procedimiento aceptado para extirpar el cáncer pulmonar cuando los pulmones están funcionando bien. El riesgo de mortalidad es de 3 a 4 por ciento, y tiende a ser más alto en pacientes de edad más avanzada. Si la función del pulmón no permite una lobectomía, un cáncer pequeño confinado a un área limitada podrìa ser extirpado junto con una pequeña porción de tejido circundante del pulmón. Esto se denomina resección sublobar, y podrían referirse a la misma como “resección en cuña” o “segmentectomía”. La resección sublobar podría acarrear un riesgo más alto de recurrencia que la lobectomía. Las resecciónes sublobares están asociadas con menor pérdida de función pulmonar cuando se las compara con la lobectomía, ya que se extirpa una porción más pequeña del pulmón. Tienen un riesgo de mortalidad debida a la operación del 1,4 por ciento. Si se debe extirpar el pulmón entero con una “pneumonectomía”, la mortalidad esperada es más alta (5-8 por ciento), con un riesgo aún más alto para los pacientes de edad avanzada. En muchos casos, el paciente no está en condiciones de someterse a una cirugía o no es posible extirpar el tumor entero debido a su tamaño o ubicación.
  • La radioterapia, o terapia con radiación, entrega rayos X de alta energía que pueden destruir las células cancerosas que se están dividiendo rápidamente. Tiene varios usos en el cáncer pulmonar:
    • Como tratamiento primario
    • Antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor
    • Después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda quedar en el área tratada
    • Para tratar el cáncer pulmonar que se ha diseminado al cerebro u otras áreas del cuerpo

    Además de atacar al tumor, la radioterapia puede ayudar a aliviar algunos de los síntomas causados por el tumor, tales como la falta de respiración. Cuando se la utiliza como un tratamiento inicial en lugar de la cirugía, la radioterapia se puede administrar sola o en combinación con la quimioterapia. Hoy, muchos pacientes que tienen un cáncer de pulmón localizado pequeño, pero que no son candidatos para la cirugía, están siendo tratados con una técnica de tratamiento con radiación conocida como radioterapia esterotática de cuerpo (SBRT, por sus siglas en inglés). Los pacientes que no son buenos candidatos para la cirugía incluyen los ancianos, los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica, y los pacientes que recibiben medicamentes diluyentes de la sangre que los ponen en peligro de hemorragia durante la cirugía. La SBRT involucra el tratamiento (generalmente tres a cinco tratamientos) con una multitud de pequeños haces de radiación focalizados que rastrean el tumor pulmonar junto con sus movimientos respiratorios. Dicho tratamiento aplica dosis bien altas de radioterapia al cáncer pulmonar en los pacientes donde la cirugía no es una opción. La SBRT se usa primariamente cuando la enfermedad está localizada y en sus etapas tempranas. Vea la página de Radiocirugía estereotáctica (SRS/SBRT) para más información sobre SBRT.

    En la mayoría de los casos, la radioterapia se administra con la técnica del haz externo, en la que se envía un haz de rayos X directamente al tumor. El tratamiento se da en una serie de sesiones, o fracciones, en general durante seis o siete semanas para tratamientos convencionales, y entre uno y cinco tratamientos para pacientes que pueden ser tratados con SBRT. Para obtener más información detallada, consulte la página de Radioterapia de haz externo (EBT). La radioterapia conformacional tridimensional y la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) son técnicas relativamente nuevas que se basan en la imagen 3-D del tumor obtenida con tomografía axial computarizada (TAC). Esta imagen sirve de blanco para un haz de radiación de dosis alta que puede cambiar de forma y tamaño para adaptarse al tumor. Este método reduce al mínimo la exposición a la radiación del tejido pulmonar normal circundante. Debido a que los pulmones se mueven continuamente (debido a la respiración), su médico podría usar también la radioterapia guiada por imágenes (IGRT, por sus siglas en inglés) y la tomografía computarizada de cuatro dimensiones (4D CT), que le permite al radiólogo obtener información sobre la forma en que su tumor se mueve mientras usted respira, para así mejorar la precisión y exactitud de la administración del tratamiento. Vea la página sobre Radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la página sobre Radioterapia guiada por imágenes (IGRT) para más información.

    En la braquiterapia, la radiación es aplicada directamente al sitio donde se encuentra la enfermedad. Esto se logra a través de un procedimiento quirúrgico en el cual, luego de la resección del tumor primario, se suturan semillas radiactivas en el borde de la resección quirúrgica. Además, en el caso de un tumor obstructivo de una vía respiratoria, la radiación es dirigida al sitio de la obstrucción a través de un tubo de plástico que se inserta temporalmente dentro de las vías respiratorias. Esto puede ayudar a aliviar síntomas intensos, pero no cura el cáncer.
  • La quimioterapia utiliza medicamentos que son tóxicos para las células cancerosas. Estos fármacos generalmente se administran por inyección directa en la vena del brazo o a través de un catéter colocado en una vena central grande. Consulte la página de Procedimientos de acceso vascular para obtener más información. A menudo administrada después de la cirugía para eliminar la enfermedad microscópica, la quimioterapia también puede reducir la velocidad de crecimiento del tumor y aliviar los síntomas en pacientes que no pueden ser operados. Se están usando nuevos agentes biológicos que podrían tener menos efectos secundarios que la quimioterapia tradicional, y que en algunas instancias podrían ser igualmente efectivos. Este tratamiento se usa en todas las etapas del cáncer pulmonar, y puede prolongar la vida incluso en los ancianos, siempre y cuando se encuentren en buen estado general de salud. Algunos fármacos quimioterapéuticos aumentan el daño que la radiación causa en las células cancerosas. Otros fármacos mantienen las células tumorales en una etapa en la que son más susceptibles al tratamiento por radiación, o reducen la capacidad de las células cancerosas de repararse a sí mismas después de un curso de radioterapia. Cada vez hay más pruebas de que una combinación de estos fármacos y radioterapia es más eficaz que la radioterapia sola, pero existe el peligro de graves efectos secundarios.

    La quimioterapia puede causar efectos secundarios significativos tales como náuseas con vómitos y el daño de los glóbulos blancos que son necesarios para combatir las infecciones, aunque ahora existen formas de contrarrestar y tratar la mayoría de estos efectos.

    La quimioterapia es el pilar del tratamiento del SCLC. La radioterapia generalmente se usa junto con la quimioterapia para tratar los tumores pulmonares que no se han diseminado fuera del tórax u otros órganos. Casi nunca se utiliza la cirugía con el SCLC, debido a la tendencia que tiene el SCLC de diseminarse rápidamente. Si bien la cirugía se usa muy poco para tratar a los pacientes con SCLC, se puede realizar ocasionalmente para obtener muestras de tejido que se utilizan en estudios microscópicos para determinar el tipo de cáncer pulmonar presente. En el caso del cáncer pulmonar de células pequeñas, luego del tratamiento dirigido a la enfermedad en el pecho, el radioncólogo podría recomendar radioterapia dirigida al cerebro aunque no se haya encontrado cáncer en dicho órgano. Esto se denomina irradiación cranial profiláctica, y se administra para prevenir la formación de metástasis del cáncer de pulmón en este órgano vital.

    Los tratamientos locales como la cirugía y/o la radioterapia son el pilar principal en el tratamiento del NSCLC. Si se usa quimioterapia, es en general para incrementar la efectividad de la cirugía o de la quimioterapia, y por lo general es diferente en el NSCLC que en el SCLC. Se pueden utilizar diferentes tipos de quimioterapia para diferentes tipos de cánceres pulmonares de células no pequeñas. Las terapias dirigidas, fármacos nuevos que funcionan en forma diferente que la quimioterapia regular, están diseñados para hacer blanco en los mecanismos dentro de las células de NSCLC y así inhibir el crecimiento. Pueden usarse solos o junto con la quimioterapia regular.

Es extremadamente importante recordar que “inoperable” no significa “incurable”, cuando nos referimos al cáncer de pulmón. De hecho, un número creciente de pacientes están siendo tratados con opciones no-quirúrgicas en todos los estadios de la enfermedad. La efectividad del tratamiento depende del estadio de la enfermedad. En los estadios tempranos de la enfermedad inoperable tratada con radioterapia solamente, el control de la enfermedad es el objetivo principal. En estadios más avanzados de la enfermedad se administra una combinación de quimioterapia y radiación con intenciones curativas. Las tasas de curación son más bajas, pero no obstante la curación es posible incluso cuando la enfermedad se ha diseminado a los ganglios linfáticos del pecho. Sus médicos generalmente propondrán una combinación de quimioterapia y radioterapia según sea adecuado.

Consulte la página de Tratamiento del cáncer pulmonar para obtener más información.

Esta página fue repasada en 2015-07-24

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