RadiologyInfo.org/sp/

Ablación por radiofrecuencia de tumores renales

La ablación por radiofrecuencia (ARF) es un tratamiento que usa la guía por imágenes para colocar un electrodo aguja a través de la piel y dentro del tumor de riñón. Se pasan corrientes eléctricas de alta frecuencia a través del electrodo, creando calor que destruye las células cancerosas. La ARF es una opción de tratamiento efectiva para pacientes con un riñón o para aquellos que podrían tener dificultades durante la cirugía.

Su médico le dará instrucciones sobre cómo prepararse. Hable con su doctor si existe alguna posibilidad de que esté embarazada y coméntele sobre cualquier enfermedad reciente, condición médica, alergia y medicamentos que esté tomando. Su doctor podría recomendarle que deje de tomar aspirina, drogas antiinflamatorias no esteroides (AINSs) o agentes desespesadores de la sangre por varios días antes de su procedimiento e indicarle que no coma ni beba nada por varias horas antes del procedimiento. Deje las joyas en casa y vista ropas holgadas y cómodas. Se le podría pedir que se ponga una bata. Haga los arreglos necesarios para que alguien lo lleve de vuelta a su casa.

En qué consiste la ablación por radiofrecuencias de los tumores renales

La ablación por radiofrecuencias, a veces denominada ARF, consiste en un tratamiento mínimamente invasivo contra el cáncer. Es una técnica guiada por imágenes que utiliza calor para destruir las células cancerígenas.

En la ablación por radiofrecuencias, las técnicas por imágenes tales como el ultrasonido, la tomografía computada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN) se utilizan para ayudar a guiar un electrodo aguja dentro del tumor cancerígeno. Luego las corrientes eléctricas de alta frecuencia pasan por el electrodo hacia un cojinete de tierra colocado en el cuerpo, generando calor concentrado en un foco que destruye las células cancerosas alrededor del electrodo.

La ablación por microondas (un tratamiento mínimamente invasivo para el cáncer), también utiliza el ultrasonido, la tomografía computarizada (TC), o la resonancia magnética (RMN) para guiar la colocación de una sonda especializada con forma de aguja hacia adentro de un tumor, y utiliza las microondas para calentarlo y destruirlo. La ablación por microondas se usa para las mismas indicaciones que la ARF. El procedimiento se realiza generalmente en forma ambulatoria o con observación por la noche en el hospital con anestesia general. La ablación por microondas presenta ventajas con respecto a la ablación por radiofrecuencia (ARF), incluyendo la capacidad para tratar tumores que son grandes y aquellos que se encuentran cerca de arterias y venas principales. También se puede utilizar para tratar varios tumores al mismo tiempo. Para el paciente, la ablación por microondas ofrece mínimo riesgo, por lo general poco o nada de dolor, y una estadía corta en el hospital. Se puede repetir el procedimiento si llegaran a aparecer nuevos cánceres.

La capacidad mejorada de las microondas para superar los efectos enfriantes del flujo sanguíneo permite zonas más grandes de ablación en los riñones que la ARF. La ablación por microondas podría ser beneficiosa para pacientes que tienen un tumor recurrente luego del tratamiento con ARF.

Algunos usos comunes del procedimiento

La ablación por radiofrecuencias se usa para tratar el carcinoma de células renales (tumores renales).

La ablación por radiofrecuencias es una opción de tratamiento viable y efectiva si usted:

  • tiene un solo riñón.
  • tiene otras condiciones médicas que pudieran impedir la cirugía.
  • es mayor de edad y podría tener dificultad con la cirugía o la recuperación postquirúrgica.
  • tiene tumores en ambos riñones o una predisposición familiar (historia familiar) a múltiples tumores renales.
  • tiene un tumor recurrente luego de una resección quirúrgica.

La RFA puede también usarse de modo preoperatorio para disminuir pérdida de sangre durante la cirugía.

Forma en que debo prepararme

Probablemente se le solicitará que no ingiera ningún tipo de alimentos o bebidas pasada la medianoche con anterioridad al procedimiento. Su médico le informará qué medicamentos puede tomar a la mañana.

Debe informarle a su médico sobre cualquier medicación que esté ingiriendo, incluyendo suplementos herbales, y sobre el padecimiento de alergias, en especial a anestésicos locales, anestesia general o a material de contraste con iodo (a veces denominados "tintes" o "tintes de rayos X"). Su médico le podría aconsejar dejar de tomar aspirinas, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés) o anticoagulantes durante un período de tiempo específico antes del procedimiento.

Antes de que le realicen el procedimiento, es posible que se haga un análisis de sangre para determinar si los riñones están funcionando bien y si la coagulación sanguínea es normal.

Las mujeres siempre deben informar a su médico y al tecnólogo de rayos X si existe la posibilidad de embarazo. Muchos exámenes por imágenes no se realizan durante el embarazo ya que la radiación puede ser peligrosa para el feto. En caso de que sea necesario el examen de rayos X, se tomarán precauciones para minimizar la exposición del bebé a la radiación. Ver la página de Seguridad para obtener mayor información sobre el embarazo y los rayos X.

Se aconseja programar que un familiar o un amigo lo lleve a su hogar una vez concluido el procedimiento.

Se le proporciona una bata para usar durante el procedimiento.

La forma en que se ve el equipo

En este procedimiento, se pueden usar la tomografía computarizada (TC) electrodos agujas, un generador eléctrico y almohadillas de puesta a tierra.

Existen dos tipos de electrodos aguja: agujas sencillas y rectas y una aguja recta y hueca que contiene varios electrodos retractables que se extienden cuando se necesita.

El generador de radiofrecuencias produce corrientes eléctricas en el rango de las ondas de radiofrecuencia. Se conecta por medio de cables aislados a los electrodos aguja y a las almohadillas de puesta a tierra que se colocan en la espalda o el muslo del paciente.

El dispositivo para la exploración por TAC es una máquina de gran tamaño parecido a una caja, que tiene un hueco, o túnel corto, en el centro. Uno se acuesta en una angosta mesa de examen que se desliza dentro y fuera de este túnel. El tubo de rayos X y los detectores electrónicos de rayos X se encuentran colocados en forma opuesta sobre un aro, llamado gantry, que rota alrededor de usted. La estación de trabajo de la computadora que procesa información de las imágenes, se encuentra ubicada en una sala de control aparte, donde el tecnólogo opera el dispositivo de exploración y monitorea su examen en contacto visual directo, y generalmente con la capacidad de escucharlo y hablar con usted a través del uso de un parlante y un micrófono.

Otro equipo que puede utilizarse durante el procedimiento incluye la línea intravenosa (IV), una máquina de ultrasonido y aparatos que controlan sus latidos cardíacos y presión arterial.

De qué manera funciona el procedimiento

La ablación por radiofrecuencias funciona mediante el paso de corrientes eléctricas en el rango de ondas de radiofrecuencia entre el electrodo aguja y las almohadillas de puesta a tierra colocadas sobre la piel del paciente. Dichas corrientes generan calor alrededor del electrodo que, cuando se dirige hacia el tumor, calienta y destruye las células cancerígenas. Al mismo tiempo, el calor generado por la energía de radiofrecuencia cierra pequeños vasos sanguíneos y disminuye el riesgo de sangradura. Las células muertas del tumor se reemplazan gradualmente por tejido cicatricial que con el tiempo se contrae.

Es posible que las imágenes del ultrasonido, la tomografía computada, o la resonancia magnética se utilicen para ayudar a los médicos a guiar el electrodo aguja dentro del tumor.

Cómo se realiza el procedimiento

Los procedimientos mínimamente invasivos guiados por imágenes como la ablación por radiofrecuencias son en su mayoría llevados a cabo por un radiólogo de intervención especialmente capacitado en una sala de radiología de intervención o en forma ocasional en la sala de operaciones.

La ablación por radiofrecuencias a menudo se realiza en pacientes ambulatorios.

Se ubicará sobre una mesa de examen.

Durante el procedimiento, podría estar conectado a unos monitores que controlan el latido cardíaco, la presión arterial y el pulso.

Una enfermero o tecnólogo insertará una línea intravenosa (IV) dentro de una vena en la mano o el brazo para poder dar medicación sedante en forma intravenosa. En algunos casos, un anestesiólogo podría ocuparse de sedarlo o de administrarle anestesia general.

Algunos tumores están ubicados cerca de la parte del riñón que colecta la orina, o del uréter. En dichos casos, su urólogo podría colocarle un stent temporario insertado a través de su uretra dentro del uréter. Durante la ablación, se gotea agua fría lentamente a través de dicho stent, para protección contra lesiones causadas en estas estructuras por el calor. El stent, por lo general, se remueve al final del procedimiento.

La zona en donde se colocarán los electrodos se esterilizará y se cubrirá con un paño quirúrgico.

El médico dejará insensible la zona con un anestésico local.

Se hace una pequeña incisión en la piel en el sitio.

Si se necesitan múltiples electrodos, entonces se puede hacer múltiples cortes.

La ablación por radiofrecuencias se realiza usando uno de los siguientes métodos:

  • Cirugía.
  • En forma percutánea, en la cual los electrodos aguja se insertan a través de la piel y en la zona del tumor.

Utilizando la guía por imágenes, su médico insertará el electrodo aguja a través de la piel y lo hará avanzar hasta el sitio del tumor.

Una vez que el electrodo aguja se encuentra colocado, se aplica la energía por radiofrecuencias. Es posible que para un tumor grande sea necesario practicar varias ablaciones reposicionando el electrodo aguja en diferentes partes del tumor para asegurarse de que no se quede ningún tejido tumoral.

Al final del procedimiento, se quitará el electrodo aguja y se aplicará presión para detener cualquier sangradura y la apertura en la piel se cubrirá con un vendaje. No se necesita ningún tipo de sutura.

Cada ablación por radiofrecuencias toma entre 10 y 30 minutos, con un tiempo adicional necesario si se realizan varias ablaciones. Todo el procedimiento se termina en general dentro de una y tres horas.

Qué experimentaré durante y después del procedimiento

Los dispositivos para controlar el latido cardíaco y la presión arterial estarán conectados al cuerpo.

Sentirá un suave pinchazo cuando se inserte la aguja en la vena para colocar la línea intravenosa (IV) y cuando se inyecte el anestésico local. La mayor parte de la sensación viene de la incisión en la piel, la cual se adormece usando anestesia. Podría sentir presión cuando se inserta el catéter dentro de la vena o de la arteria.

Si el procedimiento se hace con sedación, el sedante intravenoso (IV) hará que se sienta relajado y con sueño. Es posible que pueda permanecer despierto o no, y eso depende de la intensidad del sedante.

El dolor que siente inmediatamente después de la ablación por radiofrecuencias puede controlarse con calmantes suministrados por vía intravenosa o por medio de una inyección. Después, cualquier pequeña molestia que experimenta puede controlarse por vía oral con medicaciones para el dolor. Es posible que los pacientes sientan nauseas, pero también esto puede aliviarse con medicación.

Permanecerá en la sala de recuperación hasta que esté completamente despierto y listo para irse a su hogar.

Posiblemente se le quita la línea intravenosa.

Usted debería poder reanudar sus actividades habituales dentro de unos pocos días.

Sólo alrededor de un diez por ciento de los pacientes aún tienen dolores una semana después de la ablación por radiofrecuencias.

Alrededor de un tercio de los paciente pueden desarrollar fiebre y síntomas similares a los de la gripe. Esto generalmente desaparece dentro de los 10 días siguientes al procedimiento.

Quién interpreta los resultados y cómo los obtengo

La tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN) de los riñones se realiza dentro de las pocas horas a un mes de la ablación por radiofrecuencia. Un radiólogo interpretará esta TC o RMN para detectar cualquier complicación, para asegurar que todo el tejido del tumor haya sido tratado, y para evaluar la presencia de tumor residual.

Su radiólogo de intervención podría recomendar una visita de seguimiento luego de que se haya completado su procedimiento o tratamiento.

La visita puede incluir un examen físico, procedimientos de toma de imágen(es) y exámenes de sangre u otros exámenes de laboratorio. Durante la visita de seguimiento, usted puede discutir con su doctor cualquiera de los cambios o efectos secundarios que haya experimentado desde su procedimiento o tratamiento.

Cuáles son los beneficios y riesgos

Beneficios

  • La ARF es un procedimiento relativamente rápido y también lo es la recuperación de manera que la quimioterapia puede reanudarse casi de inmediato. en los pacientes que las necesitan.
  • La ablación por radiofrecuencia es menos costosa que otras opciones de tratamiento.
  • No se necesita incisión quirúrgica: sólo un pequeño corte en la piel que no necesita suturas.
  • A diferencia del tratamiento quirúrgico, el procedimiento permite conservar el riñón.
  • No tiene ningún efecto sobre la presión arterial.
  • Puede o no tener efecto sobre la función renal según cuán grande sea un área que necesita tratarse.

Riesgos

  • No son habituales los dolores agudos luego de realizada la ARF, pero si aparecen pueden durar unos pocos días y requerir calmantes narcóticos para aliviarlos.
  • Cualquier procedimiento en el cual se penetra la piel conlleva un riesgo de infección. La posibilidad de necesitar un tratamiento con antibióticos ocurre en menos de uno de cada 1.000 pacientes.
  • La extensión del calor a la parte del riñón que colecta orina o al uréter podría, en raras ocasiones, resultar en una fuga de orina o un angostamiento que bloquea el flujo de orina a la vejiga. Cuando un tumor se encuentra cerca de estas áreas, su urólogo podría colocar un stent temporario insertado a través de su uretra dentro del uréter. Durante la ablación, se gotea agua fría lentamente a través de este stent para protección contra lesiones causadas en estas estructuras por el calor.
  • Las mujeres siempre deben informar a su médico y al tecnólogo de rayos X o TAC si existe cualquier posibilidad de que estén embarazadas. Ver la página de Seguridad para obtener mayor información sobre el embarazo y los rayos X.

Cuáles son las limitaciones de la ablación por radiofrecuencias de los tumores renales

Las investigaciónes indican que la RFA es muy eficaz para los tumores pequeños. El tratamiento completo de un tumor podría requerir de más de una sesión en algunos casos. Algunos estudios de investigación sugieren que el control a largo plazo del tumor podría ser mejor con la resección quirúrgica. Sin embargo, los estudios que examinan la efectividad a largo plazo, a los cinco o más años, están siendo concretados, demostrando que la RFA podría ser equivalente a la cirugía en ciertos pacientes. Debido a que el tumor es destruído dentro del cuerpo, la exploración por TAC o la RMN son necesarias para observar la recurrencia del tumor a lo largo de varios años.

Esta página fue repasada en 2016-05-16

Imágenes

Ver ampliación y subtítulo

Acerca de este sitio

RadiologyInfo.org es producido por:

Por favor note que

RadiologyInfo.org no es un centro médico. Por favor contacte a su médico si tiene preguntas específicamente médicas o para obtener referencias de un radiólogo u otro médico. Para encontrar un servicio de imágenes médicas o de oncología radioterápica en su comunidad, puede buscar en la base de datos de servicios acreditados por el ACR (American College of Radiology).

Esta página web no brinda información sobre precios. El costo de los exámenes médicos por imágenes, tratamientos y procedimientos específicos puede variar de acuerdo a la región geográfica. Hable con su médico, con los empleados del centro médico y/o con su compañía de seguro médico sobre los costos asociados con el procedimiento prescrito para entender mejor los posibles gastos en los que incurrirá.

Proceso de revisión de página web: Este procedimiento es revisado por un médico con experiencia en el área presentada, y luego es revisado otra vez por comités de la American College of Radiology (ACR) y de la Radiological Society of North America (RSNA), organismos compuestos por médicos expertos en diversas especialidades de radiología.

Enlaces exteriores: RadiologyInfo.org proporciona enlaces a sitios web relevantes para comodidad de nuestros usuarios. RadiologyInfo.org, ACR, y RSNA no son responsables por el contenido de las páginas web encontradas mediante estos enlaces.