Seguridad del paciente:

Anestesia

En qué consiste la anestesia y cómo funciona

La anestesia describe un estado de la conciencia, o sedación, que se logra a través de la administración de medicamentos y/o adjuntos no farmacológicos (terapias que no involucran el uso de drogas). Durante dicho estado, podría haber una disminución o pérdida de la sensación de dolor de una parte, o de todo el cuerpo, y/o una condición de amnesia parcial o total, lo que significa que los pacientes podrían no percibir o recordar que es lo que está pasando con ellos o alrededor de ellos. La anestesia puede ser administrada para proporcionar al paciente confort y seguridad durante procedimientos médicos o quirúrgicos.

Existen cuatro categorías generales de anestesia que pueden ser administradas durante los procedimientos radiológicos: anestesia local, anestesia regional, anestesia general, anestesia con monitoreo y adjuntos sin drogas.

• Anestesia local

Un anestésico local es un medicamento que produce adormecimiento en el área donde es inyectado. El adormecimiento previene o reduce el dolor y la sensibilidad en el área de la inyección.

La anestesia local funciona al bloquear las señales eléctricas, llamadas impulsos, que transfieren la sensación de dolor a través de los nervios sensoriales, hasta la parte del cuerpo que es blanco de la señal. La anestesia local afecta la sensación de dolor solamente en el sitio de inyección y sus cercanías. No afecta la memoria, el recuerdo de eventos o la habilidad de un paciente para respirar por sí mismo.

La anestesia local puede ser usada sola, sin la administración de medicamentos adicionales, cuando los procedimientos son cortos y el paciente es relativamente tranquilo y tolerante. La anestesia local también puede ser administrada junto con otros medicamentos que pueden afectar la memoria, los recuerdos, la ansiedad y la capacidad de sentir dolor en áreas físicamente separadas de las que recibieron el anestésico.

La anestesia local puede administrarse de varias maneras, que incluyen la anestesia tópica, la anestesia subcutánea y la anestesia regional.

  • La anestesia tópica es la aplicación de un anéstesico local en la superficie de la piel. Esto permite que la piel absorba el medicamento, y que se cree un área de adormecimiento directamente en el lugar de aplicación. La anestesia tópica se aplica, por lo general, en la superficie de la piel, en la forma de un parche adhesivo embebido con un anestésico tópico. Cuando es necesario, se puede utilizar un anestésico en aerosol para adormecer el recubrimiento interno de la nariz, boca o garganta.
  • La administración subcutánea de un anestésico local requiere que el mimso sea inyectado debajo de la superficie de la piel, para así poder adormecer las fibras nerviosas responsables de crear una sensación de dolor a nivel de la piel, e inmediatamente debajo de la misma.
  • La anestesia regional involucra la administración de anestésicos locales, de manera tal de lograr una incapacidad para sentir dolor, y un área de adormecimiento más generalizada. Los tipos de anestesia regional incluyen:
    • La anestesia epidural (extradural) involucra la inyección de anestésicos locales dentro del espacio epidural, un área vacía que contiene el saco lleno de fluídos que proteje la médula espinal. La inyección de anestésicos locales dentro del espacio epidural puede disminuir la sensación de dolor y tacto mediante el adormecimiento de las fibras nerviosas en el área de la médula espinal que recibe la inyección. Una epidural, por lo general, se usa para bloquear la sensación durante procedimientos que se llevan a cabo desde la cintura hasta los dedos de los pies.
    • La anestesia espinal (bloqueo subaracnoideo) involucra la inyección de un anestésico local dentro del espacio lleno de fluído que protege y rodea a la médula espinal.
    • El bloqueo de los nervios periféricos involucra la inyección de un anestésico en áreas específicas del cuerpo para proporcionar un alivio temporario de la sensación en el área.

• Anestesia general

La condición de anestesia general describe un estado en el que el paciente experimenta una falta de conciencia e incapacidad para sentir dolor. La anestesia general se logra con la administración de medicamentos que también afectan la capacidad del paciente para respirar espontaneamente, sin la asistencia de un anestesiólogo y, en muchos casos, sin el uso de una máquina para respirar (respiroconversor).

Es posible que para ayudar a administrar la anestesia, y maximizar la seguridad del paciente, sea necesario colocar un tubo para respirar (tubo endotraqueal) u otro tipo de apararato para las vías respiratorias (máscara laringea). La anestesia general se puede lograr con una variedad de diferentes medicamentos administrados por varios métodos.

El método más común para administrar anestesia es la inhalación luego de una inyección inicial intravenosa (IV). El paciente respira gases anestésicos que son absorbidos por los pulmones y distribuidos a través del torrente sanguíneo, hacia el cerebro y la médula espinal.

Un paciente que recibe anestesia general queda bajo el cuidado directo de un anestesiólogo, un médico que ha completado tres años de entrenamiento especializado en anestesia, luego de haberse graduado de la escuela de medicina. Una enfermera anestesista es una enferemera especialmente entrenada que también puede administrar anestesia general, usualmente bajo la supervisión directa de un anestesiólogo. Bajo anestesia general, el anestesiólogo o la enferemera anestesista permanece con el paciente durante todo el procedimiento, y monitorea cuidadosamente el ritmo cardiaco, el electrocardiograma, la presión arterial y la distribución de oxígeno (oximetría de pulso) en intervalos, como mínimo, de cinco minutos.

Los pacientes generalmente padecen de amnesia con respecto a lo que sucedió durante la anestesia general; en muy raras ocasiones algunos pacientes recuerdan eventos.

• Sedation profunda / anestesia bajo monitoreo

Los sedantes son medicamentos administrados para evitar que un paciente pueda sentir y/o concientemente recordar el dolor. Los sedantes se administran, por lo general, en forma intravenosa, a través de un catéter intravenoso (IV). La sedación profunda podría ser administrada por un anestesiólogo o anestesista, y en algunos casos, por un profesional calificado que no es anestesiólogo.

Cuando un anestesiólogo o una enfermera anestesista administran sedación profunda, se denomina anestesia bajo monitoreo. Un paciente que está bajo sedación profunda, por lo general, puede respirar por sí mismo, sin la asistencia de una máquina para respirar. La sedación profunda tiene como objetivo aliviar el dolor y disminuir la incomodidad y los recuerdos, en un paciente que está siendo sometido a un procedimiento doloroso.

Existen diferentes niveles de sedación. Antes de alcanzar o entrar en el estado de sedación profunda, un paciente pasa a través de niveles mínimos y moderados de sedación. Estos estados de sedación no siempre son administrados por un anestesiólogo. El nivel de sedación refleja la capacidad del paciente para sentir y responder frente al dolor y las instrucciones orales.

Sedación mínima/moderada

Los sedantes son medicamentos que se administran para reducir la ansiedad del paciente y la habilidad de sentir yo recordar conscientemente el dolor. Los sedantes generalmente se administran en forma intravenosa a través de un catéter intravenoso (IV).

El paciente debe responder a las instrucciones orales o preguntas, y será capaz de responder apropiadamente cuando se lo toca. El/ella también deben ser capaces de seguir las instrucciones del médico. A este nivel de sedación los pacientes son capaces de respirar por sí mismos, sin ayuda. Tanto los anestesiólogos como los profesionales calificados en el cuidado de la salud que no son anestesiólogos, pueden administrar estos niveles de sedación.

Cuáles estudios por imágenes usan la anestesia

Algunos pacientes que se someten a exámenes radiológicos por imágenes (RMN, por ejemplo) necesitan sedación o anestesia general para ayudarlos a manterse relajados y sin moverse.

Los sedantes o anestesia podrían ser ofrecidos a:

  • pacientes que están extremadamente ansiosos, claustrofóbicos, o que tienen condiciones médicas que hacen difícil o imposible que se puedan quedar inmóviles durante la duración del examen.
  • niños y adolescentes que son incapaces de quedarse inmóviles y entender órdenes.

Algunos procedimientos pueden incorporar dos tipos diferentes de anestesia. Por ejemplo, los procedimientos radiológicos de intervención, tales como la angiografía, la angioplastia, las biopsias y los procedimientos de embolización podrían usar ambas, una inyección de anestético local para adormecer el área de la piel donde se inyectará una aguja o un catéter, y sedación profunda para ayudar al paciente a quedarse calmado y relajado durante el procedimiento.

Opciones alternativas a la anestesia farmacéutica y la sedación

Los pacientes que quieren reducir la cantidad de medicamentos o eliminar la necesidad de sedación farmacéutica pueden beneficiarse de los enfoques no farmacéuticos que incluyen ayuda para la relajación, redireccionamiento del estrés y el uso de procedimientos hipnóticos. Se ha demostrado que estos métodos reducen el dolor, la ansiedad y los eventos adversos tales como náuseas y efectos secundarios asociados con los medicamentos. Puede preguntar en su centro de atención si es que se ofrecen estos servicios.

Pregunte en su centro de atención si usan métodos no farmacológicos. Este tipo de orientación para el paciente requiere de la ayuda de un miembro entrenado del equipo médico que utiliza palabras cándidas y frases efectivas para ayudar al paciente a mantener firmemente en mente lo que está sucediendo durante el proceso, mientras participa de su propio cuidado y soluciones para sentirse cómodo.

Cómo debo prepararme para mi procedimiento de tomar imágenes con anestesia

Debe informarle a su médico sobre cualquier medicamento que esté tomando, incluso suplementos herbales y vitaminas, y sobre el padecimiento de alergias a alimentos, medicamentos o a materiales de contraste (también denominados "tintes" o "tintes de rayos X"). También debe informar a su médico sobre cualquier historial familiar de problemas relacionados con la anestesia, o sobre condiciones médicas o enfermedades recientes. Su médico querrá saber sobre todas las cirugías previas, como así también sobre su respuesta anterior a la anestesia. Su médico le podría aconsejar que deje de tomar aspirinas, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés) u otros medicamentos que tome regularmente, durante un periodo de tiempo específico antes del procedimiento.

Antes de que le realicen el procedimiento, es posible que se le haga un análisis de sangre para evaluar su capacidad para formar coágulos de sangre, y para determinar si su hígado y sus riñones están funcionando adecuadamente.

Es posible que un examen físico y otros exámenes también se realicen.

Las mujeres siempre deben informar al médico o tecnólogo si existe cualquier posibilidad de que puedan estar embarazadas o si están amamantando a su bebé. Vea la Página de seguridad para mayores datos sobre el embarazo, la lactancia materna y la toma de imágenes.

Por lo general, se le pedirá que no tome ni beba nada por un período de hasta ocho horas antes de recibir la anestesia o sedación, aunque en algunas instituciones se le podría permitir beber unos pocos sorbos de bebida antes del examen. A los niños también se les pedirá no consumir comida ni bebida por un período especificado antes de su anestesia o sedación. El periodo de ayunas podría diferir en función del procedimiento, el historal médico y las reglas del hospital o institución.

Es posible que le soliciten quitarse toda la ropa o parte de ella y que use una bata durante el examen. Quizá también le indiquen quitarse joyas, anteojos y cualquier objeto de metal o vestimenta que pudiera interferir con las imágenes de rayos X.

Si usted recibe sedación o anestesia general, debe programar con un familiar o un amigo para que maneje por usted cuando vuelve a su hogar, luego del procedimiento. Por un buen rato (horas) luego de que usted reciba sedantes o anestesia, su memoria puede quedar afectada y su capacidad para concentrarse, tomar decisiones importantes y operar maquinarias (como por ejemplo un carro) estarán comprometidas.

Hasta que grado es segura la anestesia

Por lo general, la anestesia y la sedación son seguras para la mayoría de los pacientes.

Independientemente del nivel de sedación o anestesia que hayan recibido, los pacientes son monitoreados cuidadosamente, bajo el cuidado directo y continuo de un anestesiólogo o personal calificado.

Efectos secundarios y reacciones adversas y alérgicas

Los efectos secundarios graves y las reacciones alérgicas debidas a la anestesia se presentan muy raras veces.

Complicaciones comunes después de la sedación o la anestesia general incluyen nausea, vómito, mareo, dolor de cabeza, dolor de garganta, cambios en la presión arterial, y dolor. Por lo general, estos efectos secundarios son leves, de corta duración, y muchas veces pueden tratarse con medicamentos.

Algunos pacientes, tanto adultos como niños, podrían no lograr un grado suficiente de sedación y alivio del dolor luego de la administración del sedante, y por lo tanto, podrían requerir que el procedimiento sea reprogramado, con anestesia general, para otro día.

Es muy raro que se presenten complicaciones graves debido a la anestesia y, por lo general, las mismas ocurren en pacientes con condiciones médicas complejas y graves.

Qué experimentaré antes y después del procedimiento

Todos los pacientes que reciben anestesia son conectados a aparatos especiales que monitorean el latido cardíaco y otras funciones vitales del cuerpo. Si usted recibe un anestético general, estará inconsciente durante todo el procedimiento bajo el cuidado directo de un profesional de la anestesia.

Si usted tiene una citar para recibir sedación, los sedantes serán administrados a través de un catéter intravenoso (IV). Usted podría sentir una pequeña presión o pinchazo cuando se inserta el catéter, pero no debería sentir ningún tipo de incomodidad importante.

Qué experimentaré luego del procedimiento

Si usted ha recibido un anestésico local, con o sin sedación mínima o moderada, podrá volver a su casa en poco tiempo luego de procedimiento (hasta unas pocas horas). Si recibió sedación profunda o anestesia general, se quedará en la sala de recuperación por un periodo de tiempo más largo, hasta que haya vuelto a sus niveles normales de conciencia.

Después de haber recibido un anestésico, usted podría sentirse tambaleante o con nauseas. Puede llevar hasta 24 horas para que la medicación salga totalmente de su cuerpo. Luego de la anestesia o sedación, no debe manejar, operar equipos o tomar decisiones importantes por un periodo de hasta 24 horas.

Los niños responden de diferentes formas a los sedantes y anestesia. Algunos niños pueden volverse revoltosos, inconsolables, o inquietos durante o después de la sedación. Otros niños pueden seguir sintiéndose somnolientos e inestables sobre los pies por el resto del día.

La mayoría de los pacientes pediátricos pueden resumir sus actividades normales dentro de las seis a ocho horas. Sin embargo, los niños deben ser vigilados por un adulto responsable durante 12 a 24 horas después de haber sido sedados. Las actividades que requieren coordinación y equilibrio, tal como nadar, subirse y manejar una bicicleta deben normalmente postergarse por 24 horas.

El embarazo y la anestesia

Antes de cualquier estudio por imágenes, las mujeres siempre deben informar a su médico o tecnólogo de rayos X si existe alguna posibilidad de que ellas estén embarazadas. Muchos exámenes con imágenes no se realizan durante el embarazo, a menos que sean estrictamentes necesarios desde el punto de vista médico.

Si la anestesia o sedación es necesaria durante el embarazo, se hará todo lo posible para evitar la administración de medicamentos que pudieran afectar adversamente a la madre o al bebé que aún no ha nacido. Las mujeres que estén preocupadas sobre si la cirugía y la anestesia son seguras durante el embarazo, pueden consultar a su obstetra, cirujano y anestesiólogo.

En forma similar, las mujeres que están amamantando deberían consultar con su médico antes de tomar cualquier medicamento que pudiera pasar al bebé a través de la leche materna. Vea la Página de seguridad para mayores datos sobre el embarazo, la lactancia materna y la toma de imágenes.

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Esta página fue repasada en 2014-10-07