Última revisión el 2026-06-15
Cómo prepararse para su examen por ultrasonido
Esta es una descripción general sobre cómo prepararse para la mayoría de los exámenes por ultrasonido. Para más información sobre exámenes específicos por ultrasonido, vea la página Ultrasonido – Pruebas y tratamientos.¿Cómo debo prepararme para mi examen?
Vista prendas cómodas y sueltas. Quizá tenga que quitarse toda la vestimenta y las joyas de la zona a examinar.
Podría tener que ponerse una bata para el procedimiento.
La preparación para el procedimiento dependerá del tipo de examen que le hagan. Para algunas exploraciones, su médico podría decirle que no coma ni beba durante las 12 horas anteriores al examen. Este período es más corto para los bebés y los niños jóvenes. Para otros, el médico podría pedirle que tome seis vasos de agua dos horas antes de su examen y que evite orinar. Esto asegurará que su vejiga esté llena cuando se comience la exploración.
¿Cómo es el equipo?
Las máquinas de ultrasonido están compuestas por una computadora y un monitor de video unidos a un transductor. El transductor es un dispositivo portátil pequeño que parece un micrófono. Algunos exámenes podrían utilizar diferentes tipos de transductores (con capacidades diferentes) durante un mismo examen. El transductor envía ondas sonoras de alta frecuencia inaudibles hacia adentro del cuerpo y capta los ecos de retorno para producir la imagen que usted verá en el monitor de video (pantalla).
El sonografista aplica una pequeña cantidad de gel en el área bajo examinación y coloca allí el transductor. El gel permite que las ondas sonoras viajen de ida y vuelta entre el transductor y el área bajo examinación. La imagen por ultrasonido se puede ver inmediatamente en un monitor. La computadora crea la imagen en base al volumen (amplitud), el tono (frecuencia) y el tiempo que le lleva a la señal de ultrasonido volver hacia el transductor. También considera a través de qué tipo de estructura del cuerpo y/o tejido el sonido está viajando.
¿Cómo es el procedimiento?
Las imágenes por ultrasonido utilizan los mismos principios del sonar que los murciélagos, los barcos y los pescadores utilizan. Cuando una onda acústica choca contra un objeto, rebota o genera un eco. Al medir estas ondas causadas por el eco es posible determinar la distancia a la que se encuentra el objeto así como su forma, tamaño y consistencia. Esto incluye si se trata de un objeto sólido o que contiene fluido.
Los médicos utilizan el ultrasonido para detectar cambios en el aspecto y función de los órganos, tejidos y vasos, o para detectar masas anormales como los tumores.
En un examen por ultrasonido, un transductor envía las ondas sonoras y recibe las ondas del eco (retorno). Cuando se presiona el transductor contra la piel, envía pequeños pulsos de ondas acústicas de alta frecuencia inaudibles hacia el interior del cuerpo. A medida que las ondas acústicas rebotan en los órganos internos, fluidos y tejidos, el receptor sensible del transductor registra cambios mínimos que se producen en el tono y dirección del sonido. Una computadora mide instantáneamente estas ondas características y las despliega en un monitor como imágenes en tiempo real. El sonografista generalmente captura uno o más cuadros de las imágenes en movimiento en forma de imágenes estáticas. También podrían grabar videos cortos de las imágenes.
El ultrasonido Doppler, una técnica especial de ultrasonido, mide la dirección y velocidad de las células sanguíneas a medida que se mueven por los vasos. El movimiento de las células sanguíneas causa un cambio en el tono de las ondas acústicas reflejadas (denominado efecto Doppler). Una computadora recopila y procesa los sonidos y crea gráficos o imágenes a colores que representan el flujo sanguíneo a través de los vasos sanguíneos.
¿Cómo es el procedimiento?
Para la mayoría de los exámenes por ultrasonido, usted yacerá acostado boca arriba en una mesa de examen que puede inclinarse o moverse. Los pacientes podrían tener que ponerse de costado para mejorar la calidad de las imágenes.
El radiólogo (un médico específicamente entrenado para supervisar e interpretar los exámenes radiológicos) o el sonógrafo lo colocarán a usted en la camilla de examen. Le aplicarán un gel a base de agua en el área del cuerpo que esté siendo examinada. El gel ayudará al transductor a hacer contacto de forma segura con el cuerpo. También elimina los bolsillos de aire entre el transductor y la piel que podrían bloquear el paso de las ondas de sonido hacia el interior de su cuerpo. El sonógrafo coloca el transductor en el cuerpo y los mueve hacia un lado y el otro sobre el área de interés hasta que se capturen las imágenes deseadas.
Generalmente no se sienten molestias debidas a la presión a medida que presionan el transductor contra el área que está siendo examinada. No obstante, si el área es sensible, usted podría sentir presión o un dolor leve debido al transductor.
Los sonografistas realizan el ultrasonido Doppler con el mismo transductor.
En raras ocasiones, puede podría ser necesario sedar a los niños pequeños para poder mantenerlos quietos durante el procedimiento. Los padres deben preguntar sobre esto de antemano e informarse sobre las restricciones de comidas y bebidas que podrían ser necesarias antes de la sedación.
Una vez terminado el proceso de toma de imágenes, el sonografista limpiará el gel transparente de ultrasonido de su piel. Cualquier resto de gel que quede, se secará rápidamente. El gel de ultrasonido generalmente no mancha ni destiñe la ropa.
En algunos exámenes por ultrasonido, el médico adosa un transductor a la sonda y lo inserta en una cavidad del cuerpo. Estos exámenes incluyen:
- Ecocardiograma transesofágico. El médico inserta una sonda adentro del esófago para obtener imágenes del corazón.
- Ultrasonido trans-rectal. El médico o el sonografista inserta una sonda adentro del recto de un hombre para ver la próstata.
- Ultrasonido transvaginal. El médico o el sonografista inserta una sonda adentro de la vagina de una mujer para ver el útero y los ovarios.
¿Qué experimentaré durante y después del procedimiento?
La mayoría de los exámenes por ultrasonido son indoloros, rápidos y fáciles de tolerar.
Los exámenes por ultrasonido que insertan el transductor adentro de una cavidad del cuerpo pueden causar un poco de molestias.
Si el médico o el sonografista realiza un ultrasonido Doppler, es posible que oiga sonidos similares al pulso que varían de tono a medida que monitorean y miden el flujo sanguíneo.
La mayoría de los exámenes llevan alrededor de 30 minutos. Exámenes más extensos podrían llevar hasta una hora.
Una vez terminado el examen, el sonografista podría pedirle que se vista y que espere mientras el médico revisa las imágenes por ultrasonido.
Luego de someterse a un examen por ultrasonido, debería poder retomar sus actividades normales inmediatamente.


