Tratamiento de las várices (Ablación endovenosa de las várices)

El radiólogo y la consulta con el paciente.

El tratamiento de las várices, también conocido como ablación endovenosa, utiliza radiofrecuencia o energía láser para cauterizar y cerrar las várices de las piernas. Se puede utilizar con fines estéticos, pero se lo usa más comúnmente para ayudar a mejorar los síntomas de las várices tales como dolor, hinchazón e irritación, descoloración o inflamación de la piel. La ablación endovenosa es segura, menos invasiva que la cirugía convencional, y prácticamente no deja no deja cicatrices.

Hable con su doctor sobre cualquier enfermedad, condición médica, alergias y medicamentos que esté tomando, incluyendo suplementos herbales y aspirina. Se le podría recomendar que deje de tomar aspirina, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs, por sus siglas en inglés) o desespesadores de la sangre por varios días antes de su procedimiento. Deje las joyas en casa y vista ropas holgadas y cómodas. Se le podría pedir que se ponga una bata. Haga los arreglos necesarios para que alguien lo lleve de vuelta a su casa.

¿En qué consiste el tratamiento de las várices (la ablación endovenosa de las várices)?

Las várices son venas anormalmente grandes que generalmente se encuentran en las piernas. Normalmente, la sangre circula desde el corazón hasta las piernas mediante arterias y vuelve al corazón mediante venas. Las venas contienen válvulas de una sola vía que permiten a la sangre volver desde las piernas en contra de la gravedad. Si las válvulas dejan escapar sangre, ésta se acumula en las venas, y las venas se pueden agrandar o volver varicosas.

La ablación endovenosa es un tratamiento para las várices guiado por imágenes, mínimamente invasivo. Utiliza energía por radiofrecuencia o láser para cauterizar (quemar) y cerrar las venas anormales que llevan a la formación de várices.

¿Cuáles son algunos de los usos comunes de este procedimiento?

Si bien este procedimiento puede usarse para fines cosméticos, se usa más comúnmente para ayudar en mejorar los síntomas relacionados con las venas varicosas en las piernas. Los síntomas pueden incluir:

  • dolor persistente o pulsátil
  • pesadez o cansancio en las piernas
  • hinchazón
  • irritación o llagas en la piel (úlceras)
  • descoloración de la piel
  • inflamación en las venas (flebitis)

¿Cómo debo prepararme?

Debe informarle a su médico sobre cualquier medicación que esté ingiriendo, incluyendo suplementos herbales, y sobre el padecimiento de alergias, en especial a anestésicos locales, anestesia general o a material de contraste con iodo (a veces denominados "tintes" o "tintes de rayos X"). Su médico le podría aconsejar dejar de tomar aspirinas, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés) o anticoagulantes durante un período de tiempo específico antes del procedimiento.

Debe llevar ropa cómoda y suelta. Tendrá que quitarse toda la ropa y las joyas del área a examinarse.

Se aconseja programar que un familiar o un amigo lo lleve a su hogar una vez concluido el procedimiento.

Posiblemente se le solicite que use una bata durante el procedimiento.

¿Cómo es el equipo?

En este procedimiento, se usa una máquina de ultrasonido, un catétervascular, un electrodo de radiofrecuencia o fibra láser, y una consola.

Los exploradores de ultrasonido consisten en una consola que contiene una computadora y sistemas electrónicos, una pantalla de visualización para video y un transductor que se utiliza para hacer la exploración. El transductor es un dispositivo portátil pequeño que se parece a un micrófono y que se encuentra conectado al explorador por medio de un cable. Algunos exámenes podrían utilizar diferentes transductores (con capacidades diferentes) en el mismo examen. El transductor envía ondas acústicas de alta frecuencia (que el oído humano no puede oir) hacia adentro del cuerpo y luego capta los ecos de retorno de los tejidos del cuerpo. Los principios se asemejan al sonar utilizado por barcos y submarinos.

La imagen por ultrasonido es inmediatamente visible en una pantalla de visualización para video que se asemeja a un televisor o a un monitor de computadora. La imagen se crea en base a la amplitud (volúmen), frecuencia (tono) y tiempo que le lleva a la señal ultrasonora retornar desde el área en el interior del paciente que está siendo examinada hasta el transductor (el aparato colocado en la piel del paciente para enviar y recibir las ondas sonoras que regresan), como así también a la composición del tejido del cuerpo y el tipo de estructura del cuerpo a través de la cual viaja el sonido. Se pone en la piel una pequeña cantidad de gel para lograr el mejor desplazamiento, de ida y de vuelta, de las ondas sonoras desde el transductor hasta el área dentro del cuerpo que está siendo examinada. El ultrasonido es una modalidad excelente para algunas áreas del cuerpo, mientras que otras áreas (especialmente los pulmones llenos de aire) no son muy buenas para usar el ultrasonido.

Un catéter es un tubo de plástico largo, delgado, considerablemente más pequeño que la punta de un lápiz, o aproximadamente un diámetro de 1/8 de pulgada.

Las fibras de láser o electrodos de radiofrecuencia llevan energía de láser o eléctrica desde sus respectivos generadores de potencia hasta dentro del cuerpo.

¿Cómo es el procedimiento?

Se usa ultrasonido para visualizar la vena varicosa. Se inserta una fibra de láser o electrodo de radiofrecuencia hasta el sitio deseado dentro de la vena mediante una IV. Se inyecta anestesia local para colapsar la vena alrededor del láser y para que actúe como aislante para el calor de la radiofrecuencia o energía láser. Después se aplica energía de láser o radiofrecuencia, que calienta el vaso sanguíneo y lo hace cerrar. Después del procedimiento, la vena defectuosa se encoge y se cicatriza.

¿Cómo se lleva a cabo el procedimiento?

Los procedimientos mínimamente invasivos guiados por imágenes tal como la ablación endovenosa son realizados por un radiólogo de intervención especialmente entrenado.

Este procedimiento a menudo se realiza en pacientes ambulatorios. Sin embargo, algunos pacientes podrían necesitar internación en el hospital luego del procedimiento. Sírvase consultar con su médico sobre si será internado o no.

El médico puede usar una crema anestésica tópica sobre el área de la vena anormal antes del procedimiento para reducir la molestia.

La pierna a tratarse se limpia, se esteriliza y se tapa con una drapeada quirúrgica.

El medico hará adormecer con un anestésico local el área donde el catéter ha de entrar en la vena anormal y usará el transductor o varita de ultrasonido para estudiar la vena y rastrear su trayecto.

Se hace una pequeña incisión en la piel en el sitio.

Con el uso de guía por ultrasonido, se inserta un catéter o una vaina de acceso vascular a través de la piel y se la posicionada dentro de la vena anormal. Se inserta la fibra de láser o electrodo de radiofrecuencia a través del catéter y la punta de la fibra o del electrodo se expone al hacer retroceder apenas el catéter.

Se inyecta anestésico local alrededor de la vena anormal con guía por ultrasonido. Se aplica energía de láser o radiofrecuencia a medida que se retira lentamente el catéter.

Se aplicará presión para prevenir cualquier sangrado, y la abertura realizada en la piel se cubre con un apósito. No es necesario suturar.

Este procedimiento normalmente se completa dentro de una hora.

¿Qué experimentaré durante y después del procedimiento?

Se le pedirá usar gafas protectoras si se usan los láseres y cuando están en uso.

Un área de la pierna se limpia y se hace adormecer.

Se sentirá una pequeña punción cuando se inyecta el anestésico local en el sitio de acceso a la vena y durante la inyección del anestésico local en la extensión del largo de la vena.

Este área se adormece en poco tiempo.

Es posible que sienta una ligera presión cuando se inserte el catéter, pero no será una molestia muy grande.

La inyección del anestésico local alrededor de la vena anormal es la parte más molestosa del procedimiento porque normalmente requiere múltiples inyecciones a lo largo de la vena. El cierre en sí de la vena con láser o radiofrecuencia por lo general no es doloroso. Ocasionalmente, algunas personas perciben un olor o gusto como de algo que se está quemando durante el cerrado de la vena.

Habrá que usar una media de compresión gradiente después del procedimiento para ayudar en reducir las contusiones, la sensibilidad y minimizar la pequeña posibilidad de formar coágulos de sangre.

Se puede reiniciar la actividad normal inmediatamente, con excepción de viaje por avión o estar sentado mucho tiempo (por ejemplo, un viaje largo en auto). Hay que seguir activo y no pasar demasiado tiempo en cama durante el período de recuperación puesto que esto aumenta la posibilidad de complicaciones de coagulación. Sin embargo, se deberían evitar las actividades físicas arduas por un tiempo luego del procedimiento.

¿Quién interpreta los resultados, y cómo se informan?

Un examen de seguimiento por ultrasonido es esencial para evaluar la vena tratada y buscar resultados adversos. Dentro de una semana, la vena objeto del tratamiento debe encontrarse totalmente cerrada. Procedimientos adicionales (tales como la escleroterapia o la flebectomía) pueden ser necesarios para tratar a las venas asociados.

¿Cuáles son los beneficios y los riesgos?

Beneficios

  • No se necesita incisión quirúrgica: sólo un pequeño corte en la piel que no necesita suturas.
  • Al compararse con las técnicas tradicionales de remoción de las venas, la ablación endovenosa es más eficaz, tiene menos complicaciones, y se asocia con mucho menos dolor durante la recuperación.
  • La ablación generalmente es libre de complicaciones y segura.
  • Este procedimiento no deja casi ninguna cicatriz puesto que la colocación del catéter requiere aberturas de solo pocos milímetros en la piel, y no incisiones grandes.
  • La ablación endovenosa ofrece una alternativa menos invasiva que la cirugía estándar.
  • La mayoría de las venas tratadas quedan efectivamente invisibles hasta por el ultrasonido 12 meses después del procedimiento.
  • La mayoría de los pacientes tienen alivio sintomático inmediato y pueden volver a las actividades normales dentro de uno o dos días con poco o ningún dolor.

Riesgos

  • Cualquier procedimiento en el cual se penetra la piel conlleva un riesgo de infección. La posibilidad de necesitar un tratamiento con antibióticos ocurre en menos de uno de cada 1.000 pacientes.
  • Cualquier procedimiento que implique la colocación de un catéter en un vaso sanguíneo conlleva ciertos riesgos. Los mismos incluyen daño al vaso sanguíneo, hematoma o sangradura en el sitio donde se coloca la aguja, e infección. Sin embargo, se toman precauciones para mitigar estos riesgos.
  • Algunas contusiones y sensibilidad post-procedimiento pueden ocurrir, pero se podrían mejorar usando una media de compresión.
  • Se han reportado algunas instancias de daño térmico (por calor) a los nervios. Esto es poco común y generalmente desaparece dentro de poco tiempo.
  • La tromboflebitis (inflamación de la vena) no es infrecuente y puede causar dolor y rojez sobre el área tratada, pero por lo general responde bien a los drogas antiinflamatorios noesteroideos (NSAIDs), como así también hielo sobre el área.
  • Los coágulos de sangre que se forman en las venas pueden migrar hasta los pulmones (embolismo pulmonar); sin embargo, es un suceso extremadamente raro.

¿Cuáles son las limitaciones de la ablación endovenosa de las várices?

Los catéteres de ablación no pueden pasarse fácilmente por una vena con muchas curvas y dobleces (vena tortuosa), o un vaso sanguíneo con muchas vueltas y torceduras. Por consiguiente, la ablación endovenosa se usa típicamente para tratar las venas superficiales dominantes que llevan al desarrollo de las várices, tal como la gran vena safena que se extiende desde la ingle y baja por dentro del muslo hasta el tobillo. También se utiliza para otras venas superficiales dominantes tales como la vena safena menor y las venas safenas accesorias.

La ablación endovenosa tiene éxito en cerrar la vena objeto anormal casi el 100 por ciento del tiempo, pero las pequeñas ramas dilatadas que persisten en la piel (várices) a menudo requieren tratamiento adicional con flebectomía (un procedimiento quirúrgico menor para extraerlas) o escleroterapia (inyección de una medicación líquida para sellarlas). Por lo general, se programan tratamientos subsecuentes después de un procedimiento de ablación, pero también se puede hacer una flebectomía al mismo tiempo que se hace la ablación endovenosa, seimpre y cuando sea adecuado.

Esta página fue repasada en 2018-08-10

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