Cuáles son las opciones de tratamiento
Generalidades de las opciones de tratamiento
- Aproximadamente un tercio de los pacientes con cáncer pulmonar son diagnosticados con enfermedad localizada que puede tratarse por la resección quirúrgica. Otro tercio de los pacientes tienen enfermedad que ya se ha diseminado a los ganglios linfáticos. En dichos casos, se usa la radioterapia en combinación con la quimioterapia y a veces la cirugía. El último tercio de los pacientes pueden tener tumores que ya se han diseminado a otras partes del cuerpo por el torrente sanguíneo y habitualmente son tratados con quimioterapia y a veces con radioterapia para alivio de síntomas.
- La cirugía es el tratamiento primario para los pacientes con un cáncer en etapa temprana que tienen buen estado general de salud. La meta de la cirugía es eliminar completamente todas las células tumorales y así curar así la enfermedad. Aunque un tumor vuelva a aparecer después de tratar de quitarlo, a menudo se lo puede eliminar con una segunda operación. La cirugía es una posibilidad aunque haya varios tumores o metástasis, siempre que los tumores estén juntos en un sitio al que el cirujano tenga acceso. Desgraciadamente el cáncer pulmonar tiende a aparecer en fumadores de más de 50 años de edad, quienes con frecuencia ya tienen otras enfermedades pulmonares o condiciones graves de salud que aumentan el riesgo de la cirugía.
La ubicación y el tamaño de un tumor pulmonar determinan la extensión de la cirugía. La lobectomía, o sea la extirpación de todo un lóbulo pulmonar, es un procedimiento aceptado para eliminar el cáncer cuando los pulmones tienen buen funcionamiento. El riesgo de mortalidad es del 3 al 4 por ciento, y tiende a ser mayor en los pacientes de mayor edad. Si la función pulmonar no permite hacer una lobectomía, un cáncer pequeño y confinado en un área limitada se puede quitar con una pequeña porción de tejido pulmonar circundante. Esto se llama resección segmentaria o en cuña. Los pacientes pierden menos de la función pulmonar puesto que se elimina una porción más pequeña del pulmón. Dicha resección segmentaría sirve solo para los cánceres pequeños en etapa temprana que se encuentran al borde del pulmón y conlleva un riesgo de mortalidad del 1,4 por ciento. Si es necesario sacar todo el pulmón por neumonectomía, la mortalidad es del 5 al 8 por ciento. Los pacientes de más edad tienen mayor riesgo, y es muy común que el cáncer reaparezca.
En la mayoría de los casos el paciente no reúne las condiciones para la cirugía, o no se puede eliminar todo el tumor debido a su tamaño o ubicación. Sin embargo, hay varios otros tratamientos disponibles que pueden reducir el tamaño del tumor para que sea más fácil extirparlo, o en algunos casos destruir totalmente un cáncer pulmonar.
- La radioterapia administra rayos X de alta energía que pueden destruir las células cancerosas de multiplicación rápida. Tiene muchos usos en cáncer pulmonar:
- Como tratamiento primario
- Para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía
- Después de la cirugía para eliminar las células cancerosas que puedan haber quedado en el área tratada
- Para tratar el cáncer pulmonar que se ha diseminado al cerebro o a otras partes del cuerpo
Además de atacar al tumor, la radioterapia ayuda a aliviar algunos de los síntomas, como la falta de aire. Como tratamiento inicial en vez de cirugía, la radioterapia se puede dar sola o en combinación con quimioterapia. Hoy en día muchos pacientes que tienen un cáncer pulmonar pequeño que es accesible por un haz de rayos X pero que no son candidatos para cirugía, reciben dosis curativas de radioterapia. Este grupo puede incluir los mayores de edad, enfermos con insuficiencia cardíaca crónica, y quienes reciben medicamentos para arralar la sangre que los ponen en peligro de hemorragias durante la cirugía. Más recientemente, se está dando mayor uso a una nueva técnica que se llama Radioterapia Estereotáctica del Cuerpo (SBRT). Involucra una multitud de pequeños haces enfocados de radiación que rastrean el tumor pulmonar en conjunto con sus movimientos respiratorios, habitualmente en tres a cinco tratamientos. Dicho tratamiento entrega dosis bien altas de radioterapia al cáncer pulmonar en los pacientes para quienes la cirugía no es opción viable.
La mayoría de las veces la radioterapia se administra con la técnica del haz externo, con la que se envía un haz de rayos X directamente al tumor. El tratamiento se da en una serie de sesiones, o fracciones, en general por seis semanas. Algunos estudios han obtenido buenos resultados y menos efectos secundarios cuando la dosis total de radiación se da en más fracciones, en un período de tiempo más corto. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de haz externo. La radioterapia conformacional tridimensional es una técnica relativamente nueva que se basa en la imagen tridimensional del tumor obtenida con tomografía axial computarizada (TAC). Esta imagen sirve de objetivo para un haz de radiación de dosis alta que cambia automáticamente de forma y tamaño para adaptarse al tumor. Este método reduce al mínimo la exposición a la radiación del tejido pulmonar normal circundante.
Consulte además la página de Radioterapia de intensidad modulada (IMRT).
La braquiterapia consiste en semillas radiactivas implantadas directamente en el sitio del cáncer a través de un delgado tubo de plástico. Esto puede ayudar a aliviar síntomas intensos, pero no cura el cáncer.
- La quimioterapia consiste en medicamentos que son tóxicos para las células cancerosas. Estos fármacos en general se dan por inyección directa en la vena o a través de un catéter insertado en una vena grande. A menudo administrada después de la cirugía para eliminar pequeños grupos de células cancerosas que puedan haber quedado; la quimioterapia también puede hacer que el tumor crezca menos rápidamente, y aliviar síntomas en pacientes que no pueden ser operados. Este tratamiento se puede usar en todas las etapas del cáncer pulmonar, y puede prolongar la vida incluso en los mayores de edad siempre que se encuentren en buen estado general de salud. Algunos fármacos quimioterapéuticos aumentan el daño causado por la radiación a las células cancerosas. Otros fármacos mantienen las células tumorales en una etapa en que son más susceptibles a la radiación, o reducen la capacidad de las células cancerosas de repararse después de un curso de radioterapia. Cada vez hay más pruebas de que una combinación de estos fármacos y radioterapia es más eficaz que la radioterapia sola, pero existe el peligro de graves efectos secundarios.
La quimioterapia causa muchos efectos secundarios graves como náuseas intensas y vómitos, y daño de los glóbulos blancos necesarios para combatir las infecciones; no obstante, ahora hay formas de tratar algunos de estos efectos. Algunos enfermos con cáncer pulmonar tendrán que decidir si vale la pena sufrir los efectos secundarios y tener una menor calidad de vida con el fin de prolongar un poco más la vida.
Puede depender el método de tratamiento en el tipo de cáncer
Hay dos tipos principales de cáncer pulmonar que se diferencian por el aspecto microscópico de sus células:
- El cáncer pulmonar de células pequeñas (SCLC) —también conocido como cáncer de célula de avena--en general se encuentra en personas que fuman o han fumado cigarrillos. Si bien el SCLC es menos común que el otro tipo de cáncer pulmonar, es un tumor más agresivo y es más probable que se disemine a otras partes del cuerpo.
- El cáncer pulmonar de células no pequeñas (NSCLC) tiende a tener un crecimiento más lento y demora más en diseminarse fuera del pulmón.
Cáncer pulmonar de células pequeñas: La quimioterapia es el soporte princilpal en el tratamiento del SCLC., La radioterapia a menudo se usa junto con la quimioterapia para tratar los tumores pulmonares que no se han diseminado fuera del tórax u otros órganos. La cirugía casi nunca se usa en la SCLC debido a su tendencia de diseminarse rápidamente. Si bien la cirugía pocas veces se usa para tratar a los pacientes con SCLC, a veces se hace para obtener muestras de tejido para el estudio microscópico para determinar con seguridad cuál tipo de cáncer pulmonar está presente. Los ganglios linfáticos se quitarán al mismo tiempo para ver si tienen cáncer.
El SCLC por lo general se trata más a menudo con quimioterapia para reducir o detener la diseminación del cáncer fuera del pulmón. Además, los pacientes pueden recibir radioterapia dirigida al tumor original o a las metástasis en otras partes del cuerpo, especialmente el cerebro. El médico que lo/la atiende, que es probablemente un radioncólogo, podría recomendar radioterapia del cerebro aunque no se haya encontrado cáncer en este órgano. Esto se llama radioterapia craneal profiláctica y se hace para prevenir las metástasis de formar en este sitio vital. No obstante, debido a que la radiación afecta el funcionamiento del cerebro, el médico y el paciente deben consultarse para tomar esta decisión.
Además del cerebro, la radioterapia también se puede administrar a otras partes del cuerpo, además del cerebro, donde el cáncer se ha diseminado, como la columna vertebral y los demás huesos. Si bien el cáncer no se pueda eliminar completamente, la radioterapia o quimioterapia puede ayudarle al paciente a sentirse más cómodo.
Cáncer pulmonar de células no pequeñas: Los pacientes con diagnóstico de NSCLC en estadios tempranos son candidatos para la resección quirúrgica, con esperanza realista de curar la enfermedad. Más recientemente, la quimioterapia se añada después de la cirugía para tratar los pacientes con cualquier tumor que se haya diseminado a los ganglios linfáticos o para tratar tumores grandes que se quedan después de la cirugía.
También se puede usar radioterapia y quimioterapia para hacer el crecimiento del tumor más lento y aliviar los síntomas.
La radioterapia puede ser de gran utilidad:
- En tratar a pacientes con NSCLC que no pueden operarse debido a problemas médicos graves.
- Para pacientes cuyo cáncer pulmonar que se ha diseminado a los ganglios linfáticos o tejidos cercanos.
- Cuando el cáncer se ha diseminado a sitios a distancia en el cuerpo. La radioterapia a veces reduce el tamaño de los tumores y alivia el dolor que causan.
El alivio del dolor es un componente muy importante del tratamiento del cáncer. Si bien hay muchos analgésicos eficaces y dispositivos para administrar los a demanda sin peligro de sobredosificación, muchos enfermos con cáncer aún no tienen un control adecuado del dolor. El control del dolor debería ser posible en el 95 por ciento de los pacientes. Los pacientes deben ser claros y afirmativos respecto al dolor sin miedo de parecer débiles o problemáticos.
Cómo la etapa de la enfermedad guía el tratamiento del cáncer pulmonar
Cáncer pulmonar de células pequeñas: Para SCLC extensiva hay dos opciones básicas: quimioterapia-- con o sin radioterapia del cerebro-- o radioterapia administrada en los sitios del cuerpo donde se ha diseminado el cáncer. Si el cáncer pulmonar vuelve a aparecer después del tratamiento inicial, tanto la radio como la quimioterapia podrían ayudar en reducir las molestias y el dolor. La radioterapia o el tratamiento con láser puede mantener abiertas las vías respiratorias y permitirle al paciente respirar mejor.
Cáncer pulmonar de células no pequeñas: Los más tempranos tumores NSCLC son muy pequeños diagnosticados después de encontrar células cancerosas en una muestra de esputo. Puede ser preciso hacer pruebas especiales para localizar el tumor principal. Independientemente de cuál sea el tratamiento inicial, el radioncólogo le podría sugerir al paciente que participe en un estudio clínico de quimioterapia con la esperanza de prevenir la recidiva (reaparición) del cáncer.
El tratamiento combinado es la regla cuando el cáncer se ha diseminado a estructuras cerca del pulmón como la pared torácica, el diafragma o los ganglios linfáticos distantes. Según la ubicación exacta del cáncer, se puede dar radioterapia sola o combinada con cirugía y/o quimioterapia. La cirugía puede ser inútil para un cáncer que se ha diseminado a sitios a distancia en el cuerpo. Para controlar los síntomas de estos pacientes habitualmente se usa quimioterapia y radioterapia solas o en combinación. También se puede intentar el tratamiento con láser o la braquiterapia. Las mismas medidas están disponibles para pacientes cuyo NSCLC se ha reaparecido. con una excepción: se puede hacer cirugía para quitar un tumor muy pequeño que se ha diseminado al cerebro.
Cualquier paciente con cáncer pulmonar puede pensar si desea participar en uno de los muchos estudios clínicos que se hacen todo el tiempo con el fin de buscar tratamientos más eficaces. Además de estudios de nuevos fármacos quimioterapéuticos, estos estudios están evaluando la terapia fotodinámica, el tratamiento con láser y nuevos tratamientos experimentales.
Cuán eficaz es el tratamiento del cáncer pulmonar no operable
En algunos enfermos con NSCLC no es posible quitar todo el tumor con cirugía. A ellos comúnmente se les dan ciclos regulares de quimioterapia en varios meses como pacientes externos. En general, se da más de un fármaco y si después de varios meses no hay respuesta, se puede intentar con otro medicamento —posiblemente uno experimental. Otra forma de tratar el cáncer pulmonar avanzado es administrar pequeñas dosis de radioterapia todos los días por varias semanas, o en algunos casos varias veces al día. Al igual que con la quimioterapia, no es necesario que el paciente esté hospitalizado. Los informes indican que algunos pacientes con cáncer pulmonar local avanzado pero no diseminado tienen buenos resultados con dosis de radioterapia mayores que las corrientes.
El oncólogo o el radioncólogo podría proponer una combinación de quimioterapia y radioterapia para un paciente normalmente activo. Ambos tratamientos se pueden dar al mismo tiempo, o la quimioterapia se puede iniciar antes de la radioterapia o después de terminarla. La quimioterapia seguida por radioterapia ha prolongado la vida y aumentado la sobrevivencia de los pacientes con cáncer pulmonar no operable, en comparación con la radioterapia sola. El tratamiento combinado también le ha ayudado a algunos pacientes con SCLC localizado avanzado no operable, pero al precio de graves efectos secundarios. Hay evidencia de que el uso de quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo reduce la probabilidad de que se recurre el cáncer; esto se aplica tanto al SCLC como al NSCLC.
Si no es posible curar el cáncer, a menudo se recomienda dar tratamiento paliativo. Esto es el uso de medicamentos, quimioterapia, radioterapia u otras medidas para aliviar los síntomas del cáncer pulmonar sin eliminar el tumor. Es importante que la radioterapia se dé en dosis pequeñas para no causar efectos secundarios. Aunque el tratamiento no quirúrgico en general no cura, puede prolongar la vida. En algún momento, si usted y su oncólogo o médico de atención primaria concuerdan en que el tratamiento ya no es recomendable, un centro de cuidados paliativos podrá proporcionar confort.
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Qué clase de tratamiento de seguimiento se debe esperar
El médico lo verá seis semanas después de terminar el curso de radioterapia, y luego cada tres meses por los primeros dos años. Después, tal vez lo vea cada seis meses por tres años, y luego una vez al año. Muchas veces los oncólogos o radioncólogos recomiendan hacer una tomografía axial computarizada (TAC), una resonancia magnética nuclear (RMN), o una tomografía por emisión de positrones (PET) al final del tratamiento. Estas imágenes harán posible hacer comparaciones con las imágenes obtenidas en el curso del seguimiento. De esta forma se puede encontrar temprano las complicaciones del tratamiento, y se puede distinguir entre una recidiva de cáncer y las cicatrices pulmonares producidas por la radioterapia de dosis alta. De esta forma, para muchos pacientes se evita un período de preocupación inútil. Con la radiografía de tórax que se hace en todas las citas de seguimiento, hay la esperanza de descubrir cualquier cáncer recurrente a tiempo para eliminarlo con nuevo tratamiento.
Además de las radiografías, se pueden hacer rutinariamente otros exámenes de seguimiento, como recuentos de células en la sangre y broncoscopía, según si hay síntomas presentes. Si aparecen nuevos síntomas en otra parte del cuerpo, se podrían hacer exámenes para detectar el posible problema. Los sitios típicos donde el cáncer tiende a diseminarse se examinan con RMN del cerebro, gammagrafía ósea y TAC de tórax y parte superior del abdomen.
Además de un tumor recidivante, unas pocas células cancerosas podrían quedar después del tratamiento y comenzar a crecer meses después. O tal vez un cáncer que se encuentra durante el seguimiento puede significar otro tumor pulmonar primario, en vez de una recidiva. Cada año, por lo menos el 3 por ciento de los pacientes que se curaron de cáncer pulmonar en etapa temprana, sufren de un segundo cáncer. Para esto también las citas de seguimiento y las radiografías de tórax frecuentes proveen la mayor probabilidad de encontrar la enfermedad en una etapa temprana y más tratable.. Un nuevo método llamado broncoscopía autofluorescente usa una luz especial que es captada por las células cancerosas del pulmón y puede detectar los cánceres en etapas muy tempranas.
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